Leelo, disfrútalo o critícalo. Libertad de expresión en cada momento.
lunes, 25 de julio de 2011
Sentado al sol admiraba aquella verde pradera, el sol golpeaba mi cabeza y mis manos sujetaban rico elixir dorado. Sentado en el borde de aquel acantilado observaba moribundo el poner del sol, observaba con melancolía la salida de la luna. Esperaba atónito y callado el más bello enrojecer del cielo, el más bello paisaje de luz y sombra. Sombra yo, luz tú, luz mi pensamiento que era la única antorcha con la que pensaba adentrarme en la penumbra de la medianoche. Como compañía cernía a mi lado un vidrio amarillento y vacío. Como escudo nada, como estandarte un calada de humo denso que me transportara si el peligro me venía a por mi alma. Como arma, mi palabra y como situación el mas bello poner dorado.
viernes, 22 de julio de 2011
Rayos melancólicos..
Miraba atónito el vaivén sofocante de las alas coloridas del mar, poseía encantada una foto en una mano y en la otra no más que el tacto rudo y aspero de la arena. En el cuello un bello recuerdo, en el rostro una sonrisa y en su mente un solo nombre, una sola imagen y un mismo recuerdo. Una mirada que refleja un sentimiento, una piel fría y sueve que espera el calor de unas manos que ya no ve. Reflejos de carmín en un rostro pálido y emotivo. Lágrimas de sal, suspiros de espuma de mar, ilusiones de arena y un amor volátil y duradero. Cada segundo frente al mar hace mas sofocante la espera, cada minuto que pasa el alma decaida de aquella persona desfragmenta su ser. Cada rayo de luz quema su esperanza, pero su amor no puede ser derrotado ni por la más infame tempestad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)