Sentado en la más alta piedra de aquel bello lugar contemplo las estrellas. Esbozando una sonrisa en mi cara y acariciando el breve fluir de la arena puedo contemplar el más bello cielo, el más ínfimo universo y el placentero resplandecer argéntico de la luna. Ahora que comprendo el lenguaje del mundo, ahora que sé como hablan las estrellas y como se comunica la luna, puedo ser lo que yo quiera. Tengo alma y todas las cosas la tienen, pero todo tiene un alma diferente que habla el mismo lenguaje, el lenguaje universal. Hoy quiero realizar mi viaje astral, sentado en el desierto quiero ser una estrella que conoce el universo, quiero conocer nuestro sistema solar, ver Júpiter, observas Venus y hablar con Plutón. Solo tengo que convencer al sol para que me de fuerzas para convertir mi alma en el de una estrella.-Sol tú que me conoces y sabes de mi poder, haz de mi una estrella y déjame volar, déjame ser tuyo por un solo día.-
La sonrisa del chico proyectaba en el cielo su visión panorámica del universo. Su movimientos de felicidad que imitaban el volar de un ave daba señales de su orgía mental. Él ahora era una estrella, él volaba libre entre el vacío oscuro y espeluznante del universo. Ese chico nos podrá contar como una estrella le enseñor a amar, como Plutón le hablo del sol, y como Júpiter ama a Venus. Solo él sabe el secreto del mundo, solo él conoce el secreto del universo y el alma del sol.
Leelo, disfrútalo o critícalo. Libertad de expresión en cada momento.
miércoles, 17 de agosto de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Llamada de sangre.
El cielo nublado y ventoso advertía a los humanos de la cacería que ocurriría esa noche. La llamada sangrienta y silenciosa de la luna hacía que mi cuerpo se convirtiese lentamente en lo único que temí siempre. Ahora no soy mas que un apestoso licántropo y mato gente sin compasión ni motivo. El correr de la sangre de esas inocentes personas es la gasolina que promueve mi más vil banquete. Nada puedo hacer cuando la luna aparece y mi mente desaparece, mi cuerpo se transforma y mi sed de sangre alcanza niveles desorvitados. Solo falta unos segundos para mi transformación y esta carta la dejo con motivo de mis disculpas y mi perdón. Si habeís leido esto es que ya no tengo cura, mi corazón desaparecerá en unos minutos y yo no seré mas que un maldito asesino con aspecto de lobo. Si me ven, por favor, Mátenme.
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