Sentado al borde de ese balcón que transporta mi alma a ese mundo que todos conocemos, a ese mundo donde todos somos lo que queremos. Mi alma se evade, mi yo se vuelve tú, y mi mente consciente hace migas con inconsciencia para dejar de ser ese núcleo de pensamientos que maneja mis acciones. Ese mundo que todos alcanzamos con la felicidad, ese mundo que vemos cuando todas nuestras preocupaciones desaparecen, cuando todo aquello que nos disgusta se va. Es allí donde mi mente está constantemente, sí, ese mundo existe, si quieres pasar el umbral del mundo que conocemos y entrar en ese mundo donde ambos seremos reyes y la imaginación nuestro pincel para crear el más hermoso paisaje, dame la mano y adentremosnos juntos en ese lugar que llenara nuestra vida de ese pequeño sueño mundial llamado placer...

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