martes, 4 de octubre de 2011

Así fue..

El viento soplaba de forma delicada, cada mota de polvo ondeada en el tiempo dibujaba alegres figuras en la nada. Los pájaros luchaban con tesón y perseverancia para cambiar su rumbo y las flores bailabann alegremente la melodía del sol. Anaranjados rayos que coloreaban verdes praderas con reflejos de fuego, rico olor a flores y esa brisa, como mano de dios, que rozaba mi rostro.
Allí me encontraba yo, muribundo y atolondrado, pensando en miles de cosas, teniendo miles de ideas pero dejando escapar cada haz de lucidez en mi memoria. Observando había aprendido infinidad de cosas. Ahora podía ser yo el que se preguntara el ¿por qué? de la caida de una manzana.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Bonito recuerdo otoñal..

Arduo recinto otoñal, preciosos cantos de pájaros del lugar, hojas mustias que caían divagando con el roce del viento y verde cesped en sus pies. Allí hallábase tranquilo y anonadado un joven de rizados cabellos y complexión fuerte. Agarraba un viejo colgante élfico de cuero y esmeraldas piedras. Llevaba una bonita camisa de cuadros negros y blancos, calzaba unas finas sandalias de cuero  y elegantes gafas negras. Su cuerpo encorvado y fresco descansaba en aquel rico césped. Tenía el móvil en altavoz y se escuchaba una rica melodía indie. Melódicas letras y bonitos solos de guitarra acústica. Sonrisa dibujada en su rostro y calamitosas expresiones de felicidad.

Momentos después se acercaba a su persona una elegante y guapa muchacha de cabellos morenos y esculturado cuerpo. Gran sonrisa y elegante ropa informal. Sin que el chico la viera, agarró su mano y besó sus labios mientras que el rostro del fornido chico comenzaba a deslumbrar aquel bello lugar.
Seguido de un fuerte abrazo ambos fundieron su amor y disfrutaron el momento como si fuese el fin de sus vidas. Apollando su fino rostro en el marcado pecho del muchacho, la chica acariciaba su cuerpo y sentía el gran amor que se respiraba en el ambiente. Sacó de su mochila una gran cámara negra de aspecto profesional y sin más dilación le propuso a su media naranja una bonita foto para recordar aquel momento. Risueños rostros, poses naturales y buena temperatura de tarde otoñal que quedaba completando con un buen encuadre y una ligera desaturación en sus colores. En la foto podíamos observar como la chica dejaba caer su cuerpo en el pecho del encantador muchacho mientras que el muchacho se dejaba caer ligeramente mientras posaba sus manos en el cesped. Bonito contraste el ofrecido por la colorida camiseta de la chica y la repetitiva camiseta de su acompañante. Un bonito instante plasmado para siempre.

Aún ahora recuerdo aquel instante, todavía puedo transportar mi alma en el tiempo para sentir aquellas caricias, para notar el amor que envolvía mi cuerpo. Hay momentos que no deberían de acabar nunca, momentos que pudieramos guardar en frascos de cristal y disfrutar con cada apertura del recipiente. Yo guardaría aquel momento para siempre, para poder disfrutarlo cada noche de mi vida. Mi único consuelo es que ella aún sigue a mi lado, quizás estas sean mis últimas palabras de vida, pero me reconforta saber que escribo esto sintiendoo el latir de su corazón en mi pecho, saber que si mi último suspiro expira en unas horas, será su corazón el que lo convierta en un bonito recuerdo. Larga vida la que disfruté a su lado, profundos momentos los que viví y rico amor que se cerró en aquella tarde de otoño en la cual su corazón me fue entregado. Ahora en forma de palabras os entrego mi recuerdo pero no su corazón que me lo llevo del mundo material como mi propio fraquito, delicado y de cristal. Para cada noche que no pase a su lado, poder recordar su calor y su amor. Viendo que mi vida llega a su fin, doy gracias al destino por conocer tan bella persona, por hacerme tan placentero como el más perfecto círculo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sísmica natural

Cálidos berridos sísmicos vibraban en mis pies. Sentado en el suelo con la mirada perdida y mis manos apoyadas en la calida arena de playa sentía como la actividad volcánica se cernía en mis alrededores. Dejándose caer mi espalda en el cálido paisaje disfrutaba cada temblor como el más placentero masaje. El vibrar de las piedras entre sí componían una rica música que yo seguía con el mover de mis dedos. Pájaros e insectos se movía como si fuese el final mientras yo, allí sentado, solo esperaba que aquello durara más y más. Mis pupilas dilatadas cual efecto de una droga reflejaban mi estado de éxtasis y felicidad. La soledad de aquel paraje no era mas que una recompensa por una vida muy dura.

Según los expertos del lugar, la vida en mi isla estaba cerca a su fin. Pero yo seguiría allí en el único lugar donde mis penas expiraban, mis dudas se perdían y mis sentimientos se expandían en la inmensidad del océano. Notaba en mi corazón como las pulsaciones se aceleraban con cada movimiento terráqueo, como mi ser predecía que le quedaba poco tiempo de vida.

Veo el fin, está muy cerca, pero aquí seguiré para convertirme en polvo, para ser de nuevo lo que la madre naturaleza quiera que sea. Yo no replicaré mi nuevo cuerpo, ni desearé vivir de nuevo. Cada uno tiene una vida, mejor o peor de lo deseado, pero la tiene. Eso de tener una vida es un gran premio que no sabemos apreciar, el poder amar, el poder ver, el poder sentir, el poder ser. No desees lo que no tienes, o lo que no podrás tener, lo que se no ha otorgado llegará a nosotros sin más. Acepta la realidad, vive tu vida y sobre todo, sé tu mismo, no otro. Deja a los sueños en su lugar.

Agua celestial

Buscar inalcanzables universos en el mar de la inmesidad
Sentir todo sentimiento que te haga emocionar
Salir de tu agujero, ver el sol y caminar
Buenos momentos que recordar, con un solo pasar

Horas a su lado y mucho amor que dar
Besos arriesgados para el suicidio emocional
Caricias congeladas en la memoria de aquel bar
Sonrisas encerradas en tu mente y nada más

Versos de un poeta que no puede volar
Abrazos de amargura con sabor sentimental
Paseos a solas solo para pensar
Atentos todos a esa estrella fugaz

Camino de sombras alumbrado por un bar
Sentimientos ahogados en alcohol estelar
Líquido prohibido en botellas de cristal
Y llantos de sirenas clamando por el mar

Viejo marinero en la puerta del hostal
Cuenta sus viajes a los niños del lugar
Atónitos todos no se oye ni su supirar
Esperan atentos la salida de su héroe al mar

Historias que un día fueron y otras que tal vez serán
Todos esperamos el salir del sol y empezar a caminar

miércoles, 17 de agosto de 2011

Viaje astral..

Sentado en la más alta piedra de aquel bello lugar contemplo las estrellas. Esbozando una sonrisa en mi cara y acariciando el breve fluir de la arena puedo contemplar el más bello cielo, el más ínfimo universo y el placentero resplandecer argéntico de la luna. Ahora que comprendo el lenguaje del mundo, ahora que sé como hablan las estrellas y como se comunica la luna, puedo ser lo que yo quiera. Tengo alma y todas las cosas la tienen, pero todo tiene un alma diferente que habla el mismo lenguaje, el lenguaje universal. Hoy quiero realizar mi viaje astral, sentado en el desierto quiero ser una estrella que conoce el universo, quiero conocer nuestro sistema solar, ver Júpiter, observas Venus y hablar con Plutón. Solo tengo que convencer al sol para que me de fuerzas para convertir mi alma en el de una estrella.-Sol tú que me conoces y sabes de mi poder, haz de mi una estrella y déjame volar, déjame ser tuyo por un solo día.-
 La sonrisa del chico proyectaba en el cielo su visión panorámica del universo. Su movimientos de felicidad que imitaban el volar de un ave daba señales de su orgía mental. Él ahora era una estrella, él volaba libre entre el vacío oscuro y espeluznante del universo. Ese chico nos podrá contar como una estrella le enseñor a amar, como Plutón le hablo del sol, y como Júpiter ama a Venus. Solo él sabe el secreto del mundo, solo él conoce el secreto del universo y el alma del sol.

viernes, 12 de agosto de 2011

Llamada de sangre.

El cielo nublado y ventoso advertía a los humanos de la cacería que ocurriría esa noche. La llamada sangrienta y silenciosa de la luna hacía que mi cuerpo se convirtiese lentamente en lo único que temí siempre. Ahora no soy mas que un apestoso licántropo y mato gente sin compasión ni motivo. El correr de la sangre de esas inocentes personas es la gasolina que promueve mi más vil banquete. Nada puedo hacer cuando la luna aparece y mi mente desaparece, mi cuerpo se transforma y mi sed de sangre alcanza niveles desorvitados. Solo falta unos segundos para mi transformación y esta carta la dejo con motivo de mis disculpas y mi perdón. Si habeís leido esto es que ya no tengo cura, mi corazón desaparecerá en unos minutos y yo no seré mas que un maldito asesino con aspecto de lobo. Si me ven, por favor, Mátenme.

lunes, 25 de julio de 2011

Sentado al sol admiraba aquella verde pradera, el sol golpeaba mi cabeza y mis manos sujetaban rico elixir dorado. Sentado en el borde de aquel acantilado observaba moribundo el poner del sol, observaba con melancolía la salida de la luna. Esperaba atónito y callado el más bello enrojecer del cielo, el más bello paisaje de luz y sombra. Sombra yo, luz tú, luz mi pensamiento que era la única antorcha con la que pensaba adentrarme en la penumbra de la medianoche. Como compañía cernía a mi lado un vidrio amarillento y vacío. Como escudo nada, como estandarte un calada de humo denso que me transportara si el peligro me venía a por mi alma. Como arma, mi palabra y como situación el mas bello poner dorado.